Amigos y seguidores

19/5/16

Grafittis en persianas de L'Eixample


Venga, hoy sí que os traigo grafittis en persianas de comercios, en esta ocasión situados en L'Eixample de l'esquerra, es decir el Ensache izquierdo, porque este distrito de Barcelona se divide en derecho e izquierdo, e incluso este último está divido en dos ¡vaya lío!

Dejemos a un lado este lío y vayamos al tema.
En la calle Muntaner, nos encontramos con esta persiana de un Restaurante y el grafitti está muy bien porque representa el nombre y la actividad del comercio en questión, con un globo surcando los cielos.


En la misma calle Muntaner, esta otra persiana, de la pescadería de la Juani, también es chulo y también hace una buena representación del negocio.


Cerquita de allí, en la calle Aribau, hay esta otra persiana y ya empezamos con los líos. ¿A qué negocio pertenece? ¿Qué significa ese grafitti de un joven? Tal vez se trata de una peluquería masculina o tal vez no tiene nada que ver, pero siempre estará mejor que el que vemos a continuación.


Volvemos a la calle Muntaner, ya que la calle Aribau y la calle Muntaner son paralelas, en esa especie de cuadriculado que es L'Eixample y nos encontramos con este bar de copas o restaurante, no lo sé, que en lugar de potenciar su negocio en el grafitti muestra un personaje conocido, el chef David Muñoz, y una marca.
Me parece poco acertado hacer publicidad aneja en lugar de autopublicitarse, pero el grafitti es la mar de guapo.


Y en la calle Compte d'Urgell, hay un local con dos persianas, pintadas ambas de azul, que no hace referencia ni de qué trata el negocio, ni si son el mismo, ni ná de ná.
Uno de ellos, por los dibujos del grafitti, muy graciosos, podría ser un restaurante.


Y el otro ¡vaya usted a saber! pero lo que sí me gustó es la frase, porque tiene más razón que un santo que si tiene una que volverse loca, más vale que sea enseguida.

16/5/16

¿Quién soy? 37


Mis amigos y yo formamos un equipo, ya sabes, como un grupo de rock o un equipo de fútbol, por eso hoy la pregunta es ¿sabes quienes somos?


Solución : Espaguetis
Acertantes : JUANRA, HOLDEN, HITLODEO, ANA y TERESA

12/5/16

Jardines Anaïs Napoleon


Los jardines Anaïs Napoleon están situados en un interior de manzana del Eixample de Barcelona, concretamente en el cuadrado que forman las calles Marina, Caspe, Serdenya y Gran Vía. Estos interiores de manzana son espacios que progresivamente van siendo recuperados para hacerlos tal y como Ildefons Cerdà los diseñó, zonas ajardinadas para disfrutar de la convivencia entre vecinos.
Cada una de estas "illes" o patios tienen una identidad propia, conservando elementos que recuerdan el pasado de la zona, como el que vimos en la Fábrica Lehmann.



En el caso de los Jardines Anaïs Napoleón, se trata de imaginarlo como un piso, con su recibidor a la entrada, árboles frutales que simulan el paso a la cocina o habitaciones recreadas como zonas infantiles.


Y otras, como la terraza, acondicionada para el descanso o para jugar al ajedrez. 
Cuesta imaginarse ese piso, para ello hay que echarle algo de imaginación, algo que no le faltó a nuestra protagonista, Anaïs Napoleon, que fundó un imperio.


Los jardines rinden homenaje a una mujer, Anaïs Napoleon, pionera fotógrafa en España, que junto a su marido Antonio Fernandez, fundó en 1852 el imperio fotográfico conocido como Napoleon, sin acento para darle un toque chic francés entonces de moda.
Un breve resumen de esta saga familiar se expone en la entrada a los jardines y de ahí tomamos, en nuestro paseo de los jueves, las fotografías ¡fotografías de fotografías! es casi un sacrilegio ponerles mi nombre encima.


Esta es al parecer la única fotografía de ambos, Anne Tiffon y Antonio Fernández con su nieta en 1902. 

Ella nació en Narbona, sus padres Napoleón Tiffon y Marie Casan se trasladaron a Barcelona en 1846 y allí conoció a Antonio Fernández, un albaceteño, músico del regimiento de infantería. Se casaron en 1850 y tuvieron siete hijos, tres de los cuales siguieron con la saga familiar del negocio.


El estudio fotográfico se instaló en un pequeño local del segundo piso de las Ramblas, frente a la Iglesia de Santa Mónica, con el nombre de Fernando y Anaïs, ya que ella siempre lo llamó Fernando porque Fernández no le gustaba, después adoptaron el Mr Fernando y Anaïs Napoleón que les dio reconocimiento.

Las magníficas fotografías y "tarjetas de visita" realizadas por Anaïs les dieron fama y riqueza, así como los daguerrotipos, miniaturas, fotografías pintadas que parecen óleos y algunos de sus trabajos realizados sobre espejos y cerámicas, con técnicas de las que tenían la patente que imposibilitaba que nadie más las realizara, incluso trabajos fotográficos de fotografía post mortem.



Este es el dorso que figuraba en las fotografías cuando, en 1867, su hijo primogénito Emilio toma las riendas del negocio, bajo el nombre de "A. y E. Fernández dis Napoleon" en Barcelona, mientras que Napoleón Francisco, regenta un estudio fotográfico en Madrid. Años más tarde, en 1896, se abre otra sucursal en Barcelona, dirigida por Napoleón Fernando, el tercer barón de la familia.


Este es un cartel modernista, realizado por Alexander de Riquer, para la empresa Napoleon en 1895.
El imperio Napoleon, sin acento, se extiende, se reciben premios y condecoraciones en España, Portugal y Francia y hacen retratos a miembros de varias de las familias reales europeas. Antonio Fernández, fue nombrado fotógrafo de cámara del Rey Alfonso XII en 1875.

Anaïs se interesaba por todos los avances y novedades de la época, por eso cinco días después de la presentación del cinematógrafo en Barcelona por los hermanos Lumière, los Napoleon adquirieron la representación de la marca en 1896 abriendo una sala de cine en las Ramblas y otra, en 1901, en el Paralelo, con gran éxito, tanto que la competencia en este sector acabó por obligarlos a cerrar en 1908.


Fotografía de Alfonso XII y la reina María Victoria de Inglaterra, en su visita a Barcelona de 1929, realizada por la tercera generación Napoleon, formada por Santiago Felíu, más conocido como Napoleón Santiago en Barcelona y Emilio García en Palma de Mallorca.

Foto tomada del Archivo Fotográfico de Barcelona (bcn.cat)

Anaïs Napoleon murió en 1912 y Antonio en 1916. Ellos fueron los creadores de un imperio fotográfico que tuvo su ocaso en la última galería presentada en 1933 por sus nietos, pero nos dejaron un legado, el espíritu de la fotografía del retrato, que va más allá de la imagen de una persona en una postura y en un decorado estudiado, porque un buen retrato nos revela parte de la personalidad y del alma del retratado, sobre todo a través de sus ojos y su mirada. 
Es una manera de ver la vida a través de una mirada ajena, echándole una pizca de imaginación.